sábado, 2 de junio de 2012

Barcos antiguos (capítulo 5) Balandro, Goleta, Bergantín, Brickbarca y Cliper


Existen diversos tipos de balandros o veleros menores de un solo palo, entre ellos citaremos: El Yacht, barco pequeño de un solo palo, dedicado al recreo. El Cutter, embarcación ligera de vela con un solo mástil y varios foques. El Queche, embarcación usada en los mares del norte de Europa, de un solo palo y de igual figura por la popa que por la proa

La “Goleta” es una embarcación de dos palos, aproximadamente iguales o incluso más alto el de popa, que cargan velas cangrejas. También hay goletas de tres palos de similares características.

El “Bergantín” es una embarcación normalmente de dos palos y bauprés con velas cuadras en el trinquete (primer palo) y vela cuchillo en el bauprés. Dependiendo del tipo de vela que lleve en su palo mayor se le conoce como bergantín redondo, el que en su palo mayor lleva también velas cuadras, bergantín goleta, el que en su palo mayor lleva velas de cuchillo. Este nombre “Bergantín” le viene derivado del italiano “Brigante” o bandolero dado que en principio estas naves fueron usadas por piratas o bandoleros.

La “Brickbarca” es un bergantín grande que además de los dos primeros palos con velas cuadras, lleva otro menor a popa (palo de mesana) con velas de cuchillo.

El “Cliper”. Su nacimiento tuvo mucho que ver con la guerra del opio entre la Gran Bretaña y China, que abrió las puertas del gigante asiático al imperialismo del libre comercio británico y occidental. Este tipo de velero, quizás el más veloz y elegante jamás construido, es el representante del final de la navegación comercial a vela, es un barco de gran tonelaje, pero de fina estructura apto para rápidas y largas navegaciones dedicadas especialmente al comercio. Su denominación cliper deriva de la palabra inglesa clip que significa paso, en el sentido de ir a buen paso. Largos y delgados, con la proa afilada, los clipers estaban equipados con mástiles más altos y velas más anchas de las que nunca se habían visto antes, a medida que la demanda de transporte urgente se elevó a alturas insospechadas. Se construyeron y botaron multitud de nuevos clipers; y se hicieron más largos y delgados que nunca. No obstante, y a pesar de su esplendor, la era de los clípers llegó y pasó con una rapidez propia de aquellos galgos de alta mar. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Te agradezco tú comentario, lo revisaré lo antes posible para su publicación.

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.